Un poema es una hoja en blanco,
una abertura,
un impulso de brizna en la abertura,
inevitable
y necesaria de los significados
y traza o baila o llora o simplemente
respira
sin la necesidad de acertar,
sin el miedo al error o al fracaso,
sin la presión de ser algo, estupendo,
sólido, consistente,
sin el miedo de no ser nada.
Que bueno sería que ese impulso brotara
un poco más allá como algo nuevo....
menos duro, menos inevitable.
Gracias